CARTA de Jos茅 Enrique Cent茅n Mart铆n
脡poca donde eran fustigadas por su entorno haci茅ndole tomar conciencia que cuanto m谩s mayores su realidad cambia, sin posibilidades de escoger un hombre, record谩ndoles su estilo de vida diferente a otras mujeres principalmente en eventos como bodas o bautizos, haci茅ndoles desarrollar algunas veces sentimientos de inseguridad y sentirse desplazadas dentro de sus propias familias de origen, sobre todo si padres y hermanos remarcan su solter铆a al hacer comentarios desagradables sobre su situaci贸n. Ella opt贸 como mujer libre su situaci贸n, yo a帽adir铆a que fue la postura m谩s l贸gica, porque “si nacemos solteros, el casarse es anti natura”
Su actitud no es lo importante, lo realmente importante es que no ser谩n recordados sus desvelos para los familiares, padres, hermanos y sobrinos sobre quienes volc贸 su vida, e incluso la ayuda econ贸mica al aportar su sueldo al entorno familiar.
Algunas se rebelaron a esa situaci贸n, ese fue el caso de Concepci贸n P茅rez Alba, nacida el 17 de febrero de 1917, cuando en 1940, supongo que con el permiso paterno preceptivo en la Espa帽a de aquella 茅poca, asume su solter铆a y va en ayuda de su hermana Mar铆a para que no desapareciera en ella los v铆nculos y sentimientos familiares, al estar alejada con sus cuatro hijos con el desgarro familiar y cultural consiguiente que aportaba en aquella 茅poca el n煤cleo familiar compuesto por abuelos, nietos y toda una pl茅yade de t铆os y sobrinos. Ambas mujeres “prefirieron pensar, sentir y querer, antes de perder su propio yo, fundamento genuino de persona libres”, como lo define Erich Fromm 2, postura impensable en aquella 茅poca de involutiva de Espa帽a, y m谩s a煤n por mujeres “afirmando los ciert铆simos postulados de la naturaleza humana, que mueven a las personas en su vida personal y colectiva: el apetito natural y el principio de auto conservaci贸n”, Hobbes 1
Pero ella nunca olvid贸 a su familia, tras los pasos de su hermana se emancip贸, pero siempre alrededor de ella, en Marruecos, hasta que sus cuatro sobrinos se valieron, incluso emigr贸 a Alemania con uno de ellos, y al quedar conforme con su situaci贸n de nuevo vuelve junto a su hermana que por entonces estaba a Francia. Pero nunca se olvid贸 de los suyos en Ceuta, volv铆a llena de regalos, camisas, pantalones, alg煤n juguete para los m谩s peque帽os, convirti茅ndose en la t铆a del Patio Castillo, y en su recorrido en tren desde Alemania o Francia paraba en Madrid con regalos para los hijos de su sobrina. A帽os despu茅s tuvo que quedarse en Ceuta cuidando de su madre, a pesar de que dos hermanos viv铆an al lado, su vida se fue apagando junto a ella y al fallecer vuelve a su amado Par铆s junto a su hermana, all铆 recibi贸 alg煤n hijo de sus sobrinas a las que ayud贸 en Marruecos cuando eran p煤beres, siempre ten铆an un cuarto en la buhardilla, en Alma Marceau donde viv铆an, para familia o visita. Al jubilarse su hermana ella hizo lo mismo y ambas se trasladaron a Algeciras viviendo y acompa帽谩ndose hasta el final, muri贸 su hermana y a los pocos a帽os ella, sola, algunos familiares de Ceuta, Fuengirola, C贸rdoba, Burdeos, Madrid, pudieron asistir pero pronto fue olvidada, por ello quiero brindar un homenaje a todas esas t铆as solteras olvidadas, personaliz谩ndolo en mi t铆a-abuela Concha que hubiese cumplido 100 a帽os, y a la que nunca olvidar茅, para que su muerte no sea definitiva.
1.- Salvador Giner “H陋 del pensamiento social”, Salvador Giner. 12陋 edici贸n ampliada: septiembre de 2008, Editorial Ariel, pp. 269, 299
2.- Erich Fromm “El miedo a la libertad”, 8陋 impresi贸n, octubre de 2011, Edit. Paid贸s, p谩gina 359
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En casi todas las familias se puede encontrar esa figura entra帽able pero que con el tiempo son relegadas y la mayor铆a olvidadas tras su fallecimiento. En muchos casos fueron estigmatizadas por su solter铆a incluso en la familia, mujeres a veces demasiado expuestas y asumiendo ciertas cuestiones acerca de ellas a priori sin tenerlas en consideraci贸n, ocurr铆a en 茅pocas pasadas y puede darse el caso en la actual, mucho m谩s dif铆cil porque la sociedad ha evolucionado en cuando a los derechos de la mujer, pero anta帽o era totalmente distinto, como defini贸 Bacon “descubriendo que las creencias, suelen ser, prejuicios 1.
脡poca donde eran fustigadas por su entorno haci茅ndole tomar conciencia que cuanto m谩s mayores su realidad cambia, sin posibilidades de escoger un hombre, record谩ndoles su estilo de vida diferente a otras mujeres principalmente en eventos como bodas o bautizos, haci茅ndoles desarrollar algunas veces sentimientos de inseguridad y sentirse desplazadas dentro de sus propias familias de origen, sobre todo si padres y hermanos remarcan su solter铆a al hacer comentarios desagradables sobre su situaci贸n. Ella opt贸 como mujer libre su situaci贸n, yo a帽adir铆a que fue la postura m谩s l贸gica, porque “si nacemos solteros, el casarse es anti natura”
Su actitud no es lo importante, lo realmente importante es que no ser谩n recordados sus desvelos para los familiares, padres, hermanos y sobrinos sobre quienes volc贸 su vida, e incluso la ayuda econ贸mica al aportar su sueldo al entorno familiar.
Algunas se rebelaron a esa situaci贸n, ese fue el caso de Concepci贸n P茅rez Alba, nacida el 17 de febrero de 1917, cuando en 1940, supongo que con el permiso paterno preceptivo en la Espa帽a de aquella 茅poca, asume su solter铆a y va en ayuda de su hermana Mar铆a para que no desapareciera en ella los v铆nculos y sentimientos familiares, al estar alejada con sus cuatro hijos con el desgarro familiar y cultural consiguiente que aportaba en aquella 茅poca el n煤cleo familiar compuesto por abuelos, nietos y toda una pl茅yade de t铆os y sobrinos. Ambas mujeres “prefirieron pensar, sentir y querer, antes de perder su propio yo, fundamento genuino de persona libres”, como lo define Erich Fromm 2, postura impensable en aquella 茅poca de involutiva de Espa帽a, y m谩s a煤n por mujeres “afirmando los ciert铆simos postulados de la naturaleza humana, que mueven a las personas en su vida personal y colectiva: el apetito natural y el principio de auto conservaci贸n”, Hobbes 1
Pero ella nunca olvid贸 a su familia, tras los pasos de su hermana se emancip贸, pero siempre alrededor de ella, en Marruecos, hasta que sus cuatro sobrinos se valieron, incluso emigr贸 a Alemania con uno de ellos, y al quedar conforme con su situaci贸n de nuevo vuelve junto a su hermana que por entonces estaba a Francia. Pero nunca se olvid贸 de los suyos en Ceuta, volv铆a llena de regalos, camisas, pantalones, alg煤n juguete para los m谩s peque帽os, convirti茅ndose en la t铆a del Patio Castillo, y en su recorrido en tren desde Alemania o Francia paraba en Madrid con regalos para los hijos de su sobrina. A帽os despu茅s tuvo que quedarse en Ceuta cuidando de su madre, a pesar de que dos hermanos viv铆an al lado, su vida se fue apagando junto a ella y al fallecer vuelve a su amado Par铆s junto a su hermana, all铆 recibi贸 alg煤n hijo de sus sobrinas a las que ayud贸 en Marruecos cuando eran p煤beres, siempre ten铆an un cuarto en la buhardilla, en Alma Marceau donde viv铆an, para familia o visita. Al jubilarse su hermana ella hizo lo mismo y ambas se trasladaron a Algeciras viviendo y acompa帽谩ndose hasta el final, muri贸 su hermana y a los pocos a帽os ella, sola, algunos familiares de Ceuta, Fuengirola, C贸rdoba, Burdeos, Madrid, pudieron asistir pero pronto fue olvidada, por ello quiero brindar un homenaje a todas esas t铆as solteras olvidadas, personaliz谩ndolo en mi t铆a-abuela Concha que hubiese cumplido 100 a帽os, y a la que nunca olvidar茅, para que su muerte no sea definitiva.
1.- Salvador Giner “H陋 del pensamiento social”, Salvador Giner. 12陋 edici贸n ampliada: septiembre de 2008, Editorial Ariel, pp. 269, 299
2.- Erich Fromm “El miedo a la libertad”, 8陋 impresi贸n, octubre de 2011, Edit. Paid贸s, p谩gina 359
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