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Trump muestra los dientes

OPINI脫N de Guadi Calvo.- Donald Trump, ha mostrado sus dientes y tirado el primer mordisco en el gran juego de la pol铆tica internacional, utilizando como excusa el promocionado ataque con armas qu铆micas por parte de las fuerzas del presidente Bashar al-Assad, contra la ciudad de Jan Shij煤n, en el sur de la provincia septentrional siria de Idleb, que habr铆a generado m谩s de 100 muertos, el pasado martes 4.



Foto: Ford Williams / Marinha dos EUA / AFP

Tras el hecho el presidente Trump declar贸: “Este ataque qu铆mico ha cambiado mi actitud hacia el conflicto armado sirio as铆 como con el presidente al-Assad”.

El ministro de Exteriores sirio, Walid al-Moalem, dijo que el supuesto ataque se produjo a ra铆z de un bombardeo de las tropas leales a Damasco contra posiciones del Frente Fat谩 al-Sham, el ex frente al-Nusra (al-Qaeda) desconociendo que en esas posiciones los terroristas almacenaba gran cantidad de armas qu铆micas.

Estados Unidos lanz贸 una andanada de 50 misiles Tomahawk contra una base militar de Ash Shairat ubicada en la provincia siria de Homs, desde naves estacionadas sobre el Mediterr谩neo, destruyendo varios aviones y una pista de aterrizaje. El ataque ha tenido el inmediato apoyo de sus secuaces regionales Arabia Saudita e Israel.

La denuncia inicial provino del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, una oscura organizaci贸n con sede en Londres, amancebada con los mismos que dan su apoyo “moral” adem谩s de financiero, pol铆tico y militar a los miles de terroristas “moderados” que, desde hace seis a帽os, han generado una guerra civil, que acumula por lo menos 350 mil muertos, miles de desaparecidos, varios centenares de miles de heridos graves y cerca de 10 millones de desplazados y refugiados, sin contar la destrucci贸n material, ya que esta guerra, literalmente, ha borrado cientos de pueblos, miles de edificios p煤blicos e infraestructura, y saqueado milenarios yacimientos arqueol贸gicos.

Trump, art铆cul贸 esta acci贸n en un momento de suma fragilidad pol铆tica interna, donde sus decisiones est谩n siendo jaqueadas tanto dem贸cratas como republicanos, ense帽谩ndole al magnate que para gobernar un pa铆s no alcanza con ser insolentemente rico y descaradamente desvergonzado.

Por su parte el ministro turco de Justicia, Bekir Bozdag, declar贸 que las pruebas realizadas por expertos de la Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS) confirmaban la presencia de gas sar铆n en las v铆ctimas del confuso episodio.

La acci贸n norteamericana pr谩cticamente lleva a foja cero, los min煤sculos avances que se hab铆an logrado en las negociaciones de Astan谩 y Ginebra y azuzan a Mosc煤 con declaraciones como la del actual secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, exigiendo a Rusia revise su apoyo al presidente sirio Bashar al-Assad “responsable de este horrible ataque”.

Un d茅j脿 vu t贸xico

El confuso incidente del pasado martes en la ciudad de Jan Shij煤n, nos retrotrae a agosto de 2013, cuando el barrio damasquino de al-Ghuta, sufri贸 una ataque qu铆mico que provoc贸 la muerte de 1500 civiles, hecho del que inmediatamente fue responsabilizado el presidente al-Assad, tan cual ahora, y el entonces presidente norteamericano Barack Obama, se apur贸 a anunciar que bombardear铆a Siria.

Dicha amenaza represent贸 uno de los m谩s grandes papelones de una administraci贸n norteamericana, cuando hasta su m谩s 铆ntimo y antiguo aliado el Reino Unido, se excus贸 de participar del raid “punitivo” y el presidente ruso se expres贸 claramente que cruzado aquel l铆mite lo que podr铆a suceder ser铆a imprevisible.

Estados Unidos irremediablemente solo frente a esa acci贸n (bueno lo acompa帽aba Francia, pero desde Yalta sabemos que Francia no nunca cuenta en las cuestiones decisivas), por lo que Obama debi贸 retroceder cautamente ante la advertencia de Mosc煤.

Tras los hechos de al-Gutha, quedaron algunas cosas claras, por ejemplo, que las armas qu铆micas eran parte del saqueo a los arsenales del coronel Gadaffi, que un par de a帽os atr谩s hab铆a sido derrotado en Libia, y que hab铆an sido operados por fundamentalistas de al-Nusra, lo que nunca qued贸 claro es que hac铆an en al-Gutha, 15 agentes del Mossad, que desaparecieron sin dejar rastros.

El episodio de al-Gutha trajo varias consecuencias: la primera fue que Siria aceptara unirse a la Convenci贸n sobre las Armas Qu铆micas y abriese sus arsenales a la Organizaci贸n para la Prohibici贸n de las Armas Qu铆micas (OPAQ) para que la OPAQ, retirada toda las armas qu铆micas de territorio sirio en posesi贸n de las fuerzas de al-Assad, armas que se terminaron de destruir en enero del a帽o pasado.

Desde entonces el involucramiento de Mosc煤 en el conflicto sirio ha sido cada vez m谩s importante, lo que ha cambiado definitivamente la ecuaci贸n de fuerzas y ha obligado a los bandos terroristas, tanto a los auto denominados “moderados” como a los “fundamentalistas”, que en realidad son los mismos pues seg煤n la oportunidad cambian de nombre, a replegarse rumbo a las fronteras con Turqu铆a, por donde entraron la mayor铆a , y volver a sus pa铆ses de origen como T煤nez, Libia, Argelia, Afganist谩n, Pakist谩n, China, Bangladesh y pa铆ses del sudeste asi谩tico, entre otros.

La toma de Alepo, por las fuerzas de Damasco ha sido la m谩s dura derrota que sufri贸 la entente terrorista desde que estall贸 el conflicto y esa ha sido una p茅sima noticia para los enemigos de al-Assad no solo dentro de Siria, sino para los intereses franceses, brit谩nicos, wahabitas (Arabia Saudita, Qatar, al-Qaeda y Daesh), turcos e israel铆es, que han colaborado con ingentes recursos para desplazar a al-Assad .El sue帽o se les estaba diluyendo por lo que el ataque a la ciudad de Jan Shij煤n, podr铆a volver a cambiar la direcci贸n del conflicto.

Justamente es en la provincia de Idlib, el 煤ltimo territorio donde las organizaciones terroristas son todav铆a fuertes, en donde se concentran las operaciones del Ejercito 脕rabe Sirio, que responde al presidente al-Assad.

Una vez m谩s, Naciones Unidas, que descaradamente junto a otras organizaciones internacionales han jugado a favor de los terroristas desde un principio, intent贸 sancionar a Siria tras el episodio del martes, pero la resoluci贸n del Consejo de Seguridad de la ONU fue vetada por Mosc煤.

La embajadora de Estados Unidos en la ONU, Nikki Haley, ha denunciado con vehemencia este nuevo “crimen de guerra”, perpetrado por el “r茅gimen” de al-Assad, que desde hace seis a帽os combate contra un ej茅rcito que ha llegado a tener 120 mil hombres de 93 pa铆ses, y que su pa铆s ha sido el principal sost茅n.

Respecto a las armas qu铆micas ser铆a bueno que la embajadora Haley, por no ir muy lejos repase la lectura del analista mexicano Alfredo Jalife-Rhame, cuando detalla con 谩cida precisi贸n las gestiones del Donald Rumsfeld, en la d茅cada del 80, con el entonces presidente iraqu铆 Saddam Husein, para abastecerlo de armas biol贸gicas, como 谩ntrax y otras delicadezas por el estilo, que utilizar铆a tanto contra el pueblo kurdo, como en la guerra que entonces Saddam manten铆a con Ir谩n. Quiz谩s entonces la enf谩tica Haley, sabr铆a que hay lugares donde es mejor no meter las narices.



*Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en 脕frica, Medio Oriente y Asia Central
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